
El intendente de Allen, Marcelo Román, solicitó la declaración de la emergencia económica en la localidad, producto de una crisis que viene atravesando la Municipalidad hace varios meses.
El Jefe Comunal envió un proyecto al Concejo Deliberante para enfrentar la crisis que atraviesa el Municipio en medio de conflictos gremiales, denuncias judiciales y renuncias en el gabinete.
El proyecto propone un régimen excepcional por seis meses, prorrogables por otro período igual, con medidas como la contención del gasto público, mejoras en la recaudación, renegociación o rescisión de contratos, suspensión de exenciones y subsidios por 180 días, y el congelamiento de vacantes en el ingreso de personal, salvo casos indispensables.
En este contexto, el concejal Gustavo Adamo, contó en Radio 7 la crítica situación financiera del Municipio, marcada por deudas millonarias y gastos desproporcionados.
Tras varios pedidos de informes y la intervención del Tribunal de Cuentas, sostuvo que se detectaron «deudas bastante importantes que se han visto con números exorbitantes».
Según el concejal, las deudas a proveedores ascienden a «3.100 millones de pesos», una cifra alarmante para una localidad como Allen.
También señaló un desequilibrio entre los ingresos y los gastos del Municipio. «El ingreso de coparticipación y los municipales, provincias y naciones son de 1.400 millones de pesos aproximadamente, y hay gastos con sueldos y aguinaldos de 2.000 millones», detalló Adamo, evidenciando un déficit significativo.
Adamo criticó el gasto excesivo en eventos como la Fiesta de la Pera, que pasó de «14, 15 millones de pesos» en 2024 a «580 millones de pesos» en 2025.
A su término, subrayó la necesidad de una gestión «más austera y responsable».