
La Fiscalía de Delitos Económicos de Neuquén investiga una presunta estafa relacionada con el escaneo de iris en el barrio Cuenca XV, donde una empresa ofrecía pagos a cambio de datos biométricos sin contar con la habilitación correspondiente. El operativo fue desactivado por la Policía provincial en conjunto con el municipio.
La empresa involucrada, identificada como Worldcoin, instaló un puesto en un salón comunitario del barrio Cuenca XV, donde ofrecía una compensación económica a cambio de escanear el iris de los vecinos. La Fiscalía sospecha que esta actividad buscaba recabar datos biométricos y económicos de sectores vulnerables, sin contar con una licencia comercial habilitante.
El fiscal Juan Manuel Narváez explicó que la empresa aprovechaba la situación económica de los vecinos, ofreciendo un pago a cambio de que entreguen voluntariamente sus datos, lo que podría derivar en problemas para quienes entregaron su información, ya que podría utilizarse para cometer estafas o préstamos ilegales. La actividad se desarrollaba desde hacía un mes y se interrumpió tras la intervención de las autoridades.
La empresa Worldcoin emitió un comunicado lamentando la decisión de las autoridades y aseguró que «la participación es completamente voluntaria», negando almacenar datos biométricos. Indicaron que el dispositivo Orb captura imágenes de alta resolución de los ojos para generar un número binario único, proceso en el cual «la imagen original es encriptada, anonimizada, enviada a la persona y eliminada automática y permanentemente por defecto».
Durante el procedimiento, efectivos del Departamento de Delitos Económicos detectaron a una persona realizando capturas de datos biométricos sin contar con la habilitación correspondiente para esa práctica específica, presentando una habilitación comercial limitada a tareas publicitarias, lo cual no incluía la recolección de datos sensibles como los biométricos. Ante esta irregularidad, las autoridades municipales tomaron intervención inmediata.
El fiscal Narváez indicó que la actividad en sí no era un delito, pero la fiscalía pudo acreditar que existían más personas involucradas en el hecho, por lo que se podría configurar una presunta asociación ilícita. Se sospecha que los datos biométricos podrían utilizarse para crear «cuentas mulas» o «cuentas puente» que eventualmente pueden facilitar la comisión de delitos como estafas.
En principio, las personas que proporcionaron datos biométricos son 15, pero se estima que podrían haber sido más, ya que la actividad se desarrollaba desde hacía un mes. El fiscal presente en el momento explicó a los vecinos que iban llegando acerca de la actividad y les indicó que tuviesen mucho cuidado con someterse a este tipo de pruebas porque estarían dando datos de manera voluntaria, con un posible riesgo a futuro.
Respecto a la empresa responsable, se indicó que tiene domicilio en Neuquén y una fuerte conexión con la provincia de Córdoba, donde estarían radicados sus propietarios o socios. La fachada es una agencia de publicidad con licencia comercial obtenida en el municipio, pero la actividad que realizaban no correspondía con la habilitación otorgada.